
Petunia amarilla (Petunia hybrida)
La planta no padece una enfermedad infecciosa grave, sino un proceso de agotamiento por floración y senescencia natural. Al producir tantas flores simultáneamente, la petunia demanda mucha energía y agua. Si las flores viejas no se retiran, la planta interpreta que su ciclo reproductivo está terminando. Las condiciones de sol intenso y falta de ventilación en una ventana pueden acelerar el marchitamiento si el sustrato se seca demasiado rápido entre riegos.
Retirar con los dedos o tijeras limpias todas las flores que ya están secas o marrones.
Si los tallos se vuelven muy largos y delgados, recortar las puntas para favorecer un crecimiento ramificado.
Aplicar un fertilizante líquido rico en potasio diluido en el agua de riego para sostener la floración.
Verificar que el agua drene correctamente por los agujeros de la maceta para evitar pudrición radicular.
Frecuente, 1 vez al día en verano, evitando mojar flores y hojas.
Pleno sol, mínimo de 6 a 8 horas de luz directa diaria.
Ideal entre 15°C y 25°C. Sensible a heladas y calor extremo.
Rico en nutrientes, con excelente drenaje y pH ligeramente ácido.
Fertilizante para plantas de flor cada 15 días durante el crecimiento.